Publicado el 12 de agosto de 2026 · 6 min de lectura · Por Dr. Guzmán Dávila
Antes de continuar, una aclaración importante: Retatrutide todavía se encuentra en fase de estudios clínicos y no ha sido aprobado por las autoridades regulatorias internacionales. No está disponible para prescripción médica en este momento, ni en Venezuela ni en la mayoría de los países. Este artículo tiene un propósito puramente informativo sobre hacia dónde avanza la investigación.
¿Qué es Retatrutide?
Es un medicamento en investigación que actúa como triple agonista: estimula simultáneamente los receptores de GLP-1, GIP y glucagón. Esta combinación busca ir un paso más allá de Tirzepatide, que actúa sobre dos de esos tres receptores.
Qué muestran los estudios hasta ahora
Los resultados de fase 2 publicados han mostrado reducciones de peso corporal superiores al 20% en las dosis más altas, a lo largo de aproximadamente un año de tratamiento, cifras que superan lo reportado hasta ahora con Semaglutida y se aproximan o superan lo visto con Tirzepatide. Aún se requieren los estudios de fase 3, de mayor escala, para confirmar estos hallazgos y establecer el perfil de seguridad definitivo.
¿Por qué importa el receptor de glucagón?
A diferencia de GLP-1 y GIP, que actúan principalmente sobre el apetito y el metabolismo de la glucosa, el receptor de glucagón se asocia con un mayor gasto energético. La hipótesis es que esta combinación podría ofrecer un efecto adicional más allá de la simple reducción de la ingesta calórica.
¿Cuándo estaría disponible?
No existe una fecha confirmada. La aprobación regulatoria depende de completar los estudios de fase 3 y de los procesos administrativos posteriores, que suelen tomar varios años. Cualquier estimado de fecha antes de ese proceso sería especulativo.
Nuestra postura
En el consultorio del Dr. Guzmán Dávila seguimos de cerca la evidencia científica sobre estos tratamientos en desarrollo, pero solo prescribimos medicamentos aprobados y disponibles de forma regulada. No recomendamos adquirir Retatrutide ni ningún medicamento en investigación por canales no autorizados.
Lo prometedor de un estudio clínico no sustituye la seguridad de un medicamento ya aprobado y disponible bajo supervisión médica.
