Publicado el 5 de agosto de 2026 · 6 min de lectura · Por Dr. Guzmán Dávila
Es una pregunta habitual en consulta: si ya estoy considerando una cirugía bariátrica, ¿tiene sentido usar Tirzepatide? La respuesta corta es que, en muchos casos, ambos abordajes no son excluyentes sino complementarios, dependiendo del momento del proceso.
Antes de la cirugía: reducir el riesgo quirúrgico
En pacientes con un IMC muy elevado, una pérdida de peso previa con Tirzepatide puede reducir el riesgo anestésico y quirúrgico, además de facilitar técnicamente el procedimiento laparoscópico.
Después de la cirugía: manejo de mesetas o recuperación de peso
Algunos pacientes experimentan recuperación parcial de peso años después de una cirugía bariátrica. En estos casos, un protocolo farmacológico puede ser una herramienta adicional, siempre bajo evaluación médica.
Como alternativa cuando la cirugía no es posible o deseada
No todos los pacientes son candidatos quirúrgicos, y no todos desean serlo. Para ellos, Tirzepatide puede representar una alternativa completa de tratamiento, no solo un complemento.
La decisión siempre es individual
No existe una secuencia obligatoria de "primero medicamento, luego cirugía" o viceversa. El Dr. Guzmán Dávila evalúa cada caso para determinar si uno, otro, o ambos abordajes combinados son la estrategia más adecuada.
Cirugía y farmacología no compiten entre sí. Son herramientas distintas para el mismo objetivo: tu salud a largo plazo.
